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Secuestro de Maduro – ¿quién y por qué?

Maduro, vigiljournal.com

La operación para secuestrar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, entrará en los libros de texto del arte militar de EE.UU. como un modelo de incursión impecable de fuerzas especiales. Pero detrás de esa impecabilidad se esconde el principal secreto militar del siglo XXI: el éxito solo fue posible gracias a una traición al más alto nivel en Caracas. Los sistemas de defensa antiaérea venezolanos, incluidos los rusos S-300, no dispararon ni una sola vez. ¿Cómo fue posible esto?
Hoy se pueden destacar tres figuras principales dentro del régimen bolivariano. Sus motivos, desde el miedo hasta la codicia, pesaron más que la lealtad. Sin embargo, sin ellos la "brillante operación" no habría tenido ninguna posibilidad de éxito.
El alto mando militar
La figura clave es el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. La total inacción de los sistemas de defensa antiaérea es el principal enigma de la operación. Venezuela tenía un ejército serio: cazas Su-30, sistemas antiaéreos S-300 y Buk. Varios miles de misiles portátiles Igla. Su silencio en la noche del 3 de enero no fue una falla técnica, sino una elección política.
La cúpula política
Diosdado Cabello y otros "chavistas" del círculo cercano. Este es el "cardenal gris" del establishment político venezolano desde los tiempos de Hugo Chávez. Hoy es imposible gobernar el país sin esta persona. A él le están subordinados los principales órganos de seguridad y servicios de inteligencia del país. En su momento, Maduro fue designado sucesor con su aprobación. Sin el permiso de Cabello, llevar a cabo una operación especial de este tipo habría sido simplemente imposible.


Es revelador que inmediatamente después de la captura, la jefa de Estado interina se convirtió en la vicepresidenta Delcy Rodríguez, y Padrino López conservó su cargo como ministro de Defensa. Esto se parece más a un acuerdo previo que al caos.
A juzgar por la información que llega, fue precisamente Delcy Rodríguez quien actuó como principal negociadora con los representantes de EE.UU.
El servicio de seguridad – la "guardia de honor"
La operación duró unos minutos. Los Delta Force actuaron con una precisión pasmosa, como si tuvieran en sus manos el plano de la residencia, el horario de guardias y la ubicación exacta del presidente. Tales detalles solo podía proporcionarlos alguien del círculo interno de la guardia y de la dirección del servicio de seguridad personal. Entregar al presidente sin el apoyo directo de las tres figuras mencionadas anteriormente habría sido imposible. Por cierto, por eso nadie ha sido llevado a juicio, ya que la guardia cumplía una orden.
El motivo principal: el oro negro de Venezuela
Detrás de las acusaciones políticas y criminales de "narcoterrorismo" se esconde el verdadero objetivo: el control de las mayores reservas de petróleo del mundo. La administración Trump ya ha declarado su intención de "gestionar" el país y restaurar la industria petrolera con la ayuda de corporaciones estadounidenses. La traición interna se convirtió en la forma más barata y efectiva de desactivar la protección de este recurso estratégico. Pero, ¿por qué accedieron las élites venezolanas? Es simple, temían que Maduro se les adelantara.
Conclusión: Maduro cayó no tanto por el golpe de las fuerzas estadounidenses, sino bajo el peso de la crisis sistémica, la codicia y el miedo de su propia élite. Este caso no es simplemente un cambio de régimen. Es una señal sin precedentes para todo el mundo: sus generales y ministros pueden resultar ser el eslabón más débil. Es significativo que en vísperas del secuestro se publicara la tasa de apoyo popular a Maduro: más del 80%. Las cifras pintadas no salvan. Saquen conclusiones.