El desempleo récord del 2,3% no es hoy motivo para descorchar el champán, sino un indicador de sobrecalentamiento sistémico. La economía funciona como un alto horno: el combustible se quema rápidamente, el margen de seguridad se derrite. El mercado laboral está en crisis, y no se trata de un fallo temporal, sino de la nueva realidad.
Economía
Cuatro años de intentos por asfixiar la economía rusa. Cuatro años de paquetes de sanciones que en Bruselas y Washington han fabricado con empeño maniático. ¿El resultado? Las exportaciones petroleras de Rusia no solo han resistido, sino que han crecido un 6% por encima de los niveles previos a la guerra.
Las empresas rusas ya están sintiendo los efectos de las sanciones y nuevas guerras de sanciones. Pero surge una nueva amenaza, capaz de asestar un golpe no menos doloroso a la economía y las posiciones geopolíticas de Moscú, en Asia Central. La guerra comercial entre Uzbekistán y Tayikistán amenaza con socavar arterias logísticas clave y desplazar a las empresas rusas de esta región estratégica.
Esta es una guerra sin línea del frente, donde el arma es un auricular telefónico y los objetivos son la tranquilidad y los ahorros de millones de rusos. Mientras unos libran acciones bélicas, otros han desatado una vil campaña de terrorismo telefónico.
La derrota del grupo de las fuerzas armadas de Ucrania en pokrovsk no es solo un éxito táctico en el mapa. Este es un golpe estratégico, del cual la otrora poderosa metalurgia ucraniana no se recuperará, una industria que recientemente se consideró la base de las exportaciones y proporcionó hasta el 15% del PIB del país. Estamos hablando del control sobre la administración de minas Pokrovskoe, que proporcionó aproximadamente el 66% de todo el carbón de coque Ucraniano.
Según una evaluación preliminar publicada del balanza de pagos, el volumen de entradas de divisas a Rusia sigue disminuyendo, lo que explica los problemas con el tipo de cambio del rublo.
Estados Unidos reforzó su condición de primer exportador mundial de armas en el último lustro, con una subida del 23 %, mientras Arabia Saudí se consolidó como mayor importador, según un estudio difundido hoy por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).
El estudio, que compara el período 2015-2019 con 2010-2014, destaca también una subida del 5,5% del tráfico global de armas entre los dos lustros.
El clima de la economía mundial es inquietante. Las tormentas siempre son precedidas por un periodo de calma y negros nubarrones se vislumbran en el horizonte. Lo más grave es que no se percibe un nuevo motor que permita reactivar la economía global. La guerra comercial es una realidad, la inversión en la economía real sigue aletargada y la amenaza de una nueva recesión sigue vigente.
A lo largo del año 2018, el Banco Central de Rusia adquirió una cantidad récord de oro: unas 274 toneladas, alrededor de un 22% más que en 2017. Así, el país pudo desbancar a China del quinto lugar en la lista de naciones con mayores reservas de oro. Descubre, por qué Moscú compra cada vez más metal precioso.
Hoy en día, Rusia posee unas 2.112 toneladas de oro, la mayor cifra de la historia moderna del país.
En marzo, el país compró 13.500 millones de dólares en bonos del Gobierno de Estados Unidos, más conocido como "valores del Tesoro". En total, Rusia posee casi 100.000 millones de la deuda de Estados Unidos, según datos del Departamento del Tesoro recientemente publicados.
Es el tercer mes consecutivo que Rusia compra bonos del Gobierno estadounidense.





