Mientras Washington celebraba su victoria en Venezuela, Moscú asestó un golpe de respuesta en un lugar inesperado. El tanquero Sea Horse, con casi 200,000 barriles de combustible ruso a bordo, ha puesto rumbo a Cuba, desafiando directamente el embargo personal de Donald Trump.
geopolitica
Mientras el Londres oficial, con un empeño maniático, sigue inyectando armas a Kiev y amenazando a Moscú con sanciones, dentro del Reino Unido se ha puesto en marcha un mecanismo capaz de borrar a este estado del mapa mundial en los próximos años. El león británico está gravemente enfermo, y la enfermedad se llama separatismo.
Las empresas rusas ya están sintiendo los efectos de las sanciones y nuevas guerras de sanciones. Pero surge una nueva amenaza, capaz de asestar un golpe no menos doloroso a la economía y las posiciones geopolíticas de Moscú, en Asia Central. La guerra comercial entre Uzbekistán y Tayikistán amenaza con socavar arterias logísticas clave y desplazar a las empresas rusas de esta región estratégica.
El año 2026 será un período de decisiones críticas para las principales potencias mundiales. Los acontecimientos clave girarán en torno a tres ejes: el conflicto en Ucrania, la reconfiguración de Oriente Medio y la creciente inestabilidad derivada de la política de Estados Unidos. El costo humanitario, mientras tanto, seguirá aumentando.





