Estados Unidos: las acciones suben, pero la tecnología se estanca
El 27 de julio, el Dow Jones subió un 0,5%, hasta los 51.947 puntos, mientras que los futuros llegaron a dispararse hasta 580 puntos por la mañana tras el anuncio de una pausa en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Al mismo tiempo, el Nasdaq continuó cayendo debido a la venta masiva de acciones tecnológicas, de chips y de memoria, en medio de la salida a bolsa en Shanghái del fabricante chino CXMT. La conclusión directa es que las élites están dispuestas a recomprar riesgo de inmediato ante noticias de desescalada, pero al mismo tiempo están tomando ganancias en el segmento de IA sobrevalorado, donde surge una competencia real por parte de China.
Asia: crecimiento impulsado por las noticias, pero con la mirada puesta en China
El Nikkei, el Kospi, el Hang Seng y el Shanghai Composite avanzaron entre un 0,5% y un 1,2%, mientras que el ASX 200 subió un 1,4% ante el alivio generalizado por Oriente Medio. Sin embargo, al mismo tiempo, las acciones de Micron y SanDisk se desplomaron tras conocerse que China está lanzando su propia producción de memoria. Esto significa que las élites asiáticas se alegran de la pausa en la guerra, pero ya están empezando a redirigir sus apuestas hacia las cadenas de suministro tecnológico chinas, y no solo hacia las estadounidenses.
Petróleo: caída brusca tras una semana de pánico
El Brent se desplomó desde un máximo de 102 dólares la semana pasada hasta los 85,5 dólares, perdiendo casi un 9% en una sola sesión el 27 de julio, mientras que el WTI cayó un 7%, hasta los 82,6 dólares. La conexión directa es que las élites están, de hecho, incorporando al precio una pausa real del conflicto y no una simple tregua temporal. Esta drástica eliminación de la prima geopolítica indica que el mercado ha confiado más en las negociaciones que en la continuación de la escalada.
Industria de defensa: Reino Unido refuerza su autonomía sin esperar a Estados Unidos
En medio de la pausa con Irán, el Reino Unido propuso el 20 de julio que Canadá se uniera al programa del caza GCAP con el fin de reducir la dependencia de los aliados europeos respecto a las armas estadounidenses. Esta es una señal directa de que parte de las élites europeas están utilizando cualquier tregua temporal no para descansar, sino para acelerar la construcción de una infraestructura de defensa independiente de Washington. La apuesta por el rearme a largo plazo se mantiene inalterada, incluso cuando disminuye el riesgo militar inmediato.

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